Museo Nacional de la Ruta del Esclavo en Matanzas: para ilustrar un pasado que no volverá (II)

A propósito del tema un Museo  

La creación del Museo Nacional de La Ruta del Esclavo, en el Castillo de San Severino de la ciudad de Matanzas -100 kilómetros al este de la capital del país- en junio de 2009 marcó una pauta importantísima en la intención de varias naciones de poner término al silencio, rescatar la historia de la esclavitud africana y de esta manera ponerla a dialogar con la modernidad.

Durante el acto inaugural, Olabiyi Babalola Joseph Yai, presidente del Consejo Ejecutivo de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) afirmó: “Debemos inventar una nueva museología, con instrumentos epistemológicos y metodológicos inéditos. El nuevo museo puede ser un puente entre generaciones; y veo este museo como un lugar predilecto para la enseñanza de las lenguas y la historia de África, paso esencial en la realización de una memoria viva”.

Por su parte Miguel Barnet, presidente de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), afirmó que Cuba sin el negro no sería Cuba, teniendo en cuenta la contribución de las culturas africanas en la conformación de nuestra nación.

El intelectual cubano resaltó además la necesidad de tomar conciencia plena sobre el significado de la trata esclavista. “Es también tener presente la profunda huella estampada por hombres y mujeres que, atados por gruesas cadenas, llegaron a nuestras costas, para nunca más regresar a sus tierras, a sus familias y a sus culturas”.

La Ruta del Esclavo como proyecto de la UNESCO

En 1993, la Conferencia General de la UNESCO, a propuesta de Haití y los países africanos, aprobó la ejecución del Proyecto “La Ruta del Esclavo”. La idea comenzó oficialmente en 1994, en Ouidah (Benin) con el firme propósito de  explicitar el fenómeno de la  trata de esclavos.

Con ello, la UNESCO, busca una oportunidad para profundizar en el diálogo que comenzó entre África y América de forma forzada hace quinientos años con la trata transatlántica y cuyas consecuencias es necesario esclarecer en la actualidad.

Cuba, en relación a las antiguas colonias españolas, ha sido el país que ha prestado mayor interés por la concreción de este proyecto. “La Ruta del Esclavo” cuenta con el auspicio de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y la Organización Mundial del Turismo (UNWTO) y el apoyo de instituciones como la Fundación Fernando Ortíz, el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural y la Comisión Cubana de la UNESCO. Gracias al esfuerzo conjunto de todas las instituciones vinculadas al tema, se han identificado seiscientos treinta y dos sitios entre ingenios, cafetales, cabildos, palenques y casas-templos. Y como colofón, la creación del Museo de la Ruta del Esclavo en el Castillo de San Severino, en Matanzas.

Uno de los aspectos más significativos del proyecto, es el hecho de propiciar el diálogo intercultural a través de la identificación de sitios históricos y el rescate y conservación de la memoria oral y escrita del pueblo africano en América. Además, subraya las consecuencias de la trata y de la esclavitud en las sociedades contemporáneas y las transformaciones y legados culturales generados por la tragedia. El sentido es contribuir a la comprensión mutua y la coexistencia pacífica entre los pueblos   mediante la reflexión, el diálogo y el pluralismo cultural.

Tras los Muros del Museo

El museo es el primero de su tipo en América y cuenta con cuatro salas: la Casa del comendador, Presentación arqueológica, De la esclavitud y De los orishas. En ellas se exponen objetos, piezas, fotografías y pertenencias que ilustran los horres de la época esclavista.

Por medio de ilustraciones y textos, el visitante puede conocer del calimbo, una práctica que consistía en marcar a los negros con un hierro candente para identificarlos como propiedad del comprador, con una letra u otro signo cualquiera en los mercados de esclavos.

Existen referencias que dentro de los barcos también se les marcaba en el estómago, brazos o espalda.  Las mujeres corrían la misma suerte al ser grabadas en el pecho y las piernas.

La muestra “Afro América: la tercera raíz”, con 105 carteles didácticos y 14 esculturas africanas donadas por el artista cubano Lorenzo Padilla también se incluye dentro de la colección de la institución matancera a disposición de los visitantes. En un centenar de cuadros se explica el significado de la africanía y su historia en los países iberoamericanos, una propuesta que busca ampliar los conocimientos sobre el tema.

La fortaleza de San Severinocomenzó a construirse el 13 de octubre de 1693. Es una de las edificaciones más significativas de la ciudad de Matanzas y en sus muros se aprecian huellas imborrables de la presencia esclava en ese territorio. En sus muros se pueden observar aún marcas que hacían los esclavos utilizados como peones en la construcción para señalar el cumplimiento de la fatigosa tarea. Las labores constructivas terminaron en 1734 luego de levantar los muros, cavar túneles y depósitos de agua y emplazar las baterías de la fortaleza.

El castillo fue en su época sede de la comandancia principal del sistema defensivo de la ciudad, al cual se integraban otras estructuras como el fuerte San José de la Vigía, El Morrillo y la batería de Cajigal.

A lo largo de tres siglos de existencia exhibe un rico aval histórico, hecho por el cual fue declarado Monumento Nacional de la República de Cuba en 1978.

La historia de la esclavitud en Matanzas se nutre con las investigaciones de los especialistas quienes han  encontrado varias zonas  arqueológicas en antiguas plantaciones y barracones, donde trabajaban y vivían los esclavos. A esto se une los llamados palenques, sitios donde los esclavos fugitivos habitaban y se organizaban en cavernas o sitios de difícil acceso.

Con la creación del Museo Nacional de La Ruta del Esclavo, en el Castillo de San Severino de Matanzas, se pretende ampliar el alcance de estas instalaciones de manera que no sean solo un almacén de objetos del pasado sino que el público las perciba como instrumentos educativos, vivos, puestos en manos de la comunidad. Y más si trata un tema tan sensible como la esclavitud causante de tantas y tantas penas humanas.

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Un comentario en “Museo Nacional de la Ruta del Esclavo en Matanzas: para ilustrar un pasado que no volverá (II)

  1. En su Diario Trabajadores, pude leer que su museo está promoviendo juegos Tradicionales; por lo que me animé a escribirles, ya que estamos haciendo esfuerzos por identificar asociaciones o instituciones que promuevan dichos juegos en los diferentes países del continente, ya que estamos organizando el II Congreso Panamericano de Juegos Tradicionales y deportes, que se realizará en el Municipio de San Marcos Santa Bárbara, Honduras, del 4 al 8 de Mayo.
    Si hay interés de la institución favor escribir a mi correo: nelsonmedinapuerto@yahoo.com

    Atte

    Nelson Medina

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